
El domingo pasado me levanté a las nueve de la mañana, desayuné, salí en mi bicicleta hasta la reserva ecológica, corrí unos 8 km, y volví a mi casa para ducharme antes de seguir con el día.
En esta oración puede resumirse una de las cosas que encuentro más placenteras en mi casi inexistente rutina: el viento en la cara, el río con sus veleros y buques, el sol sobre la espalda, el ritmo de las piernas sobre el pasto, la Naturaleza después de un lunes a viernes de paredes de cemento y mármol. Encuentro necesario aunque sea un escape semanal para moverme, respirar, ver el horizonte, y si fuera por mí lo haría todos los días, pero no tengo tanto tiempo.
Lo que no entiendo es lo que veo los lunes. Paso después del trabajo por enfrente de un gimnasio, y hay una gran hilera de cintas y bicicletas fijas con personas que parecen autómatas, de miradas perdidas y mp3 al oído. Además, muchos haciendo cola para que las máquinas se desocupen. En la reserva creo que me crucé con tres personas en todos los 8 km, y en otros parques quizás haya más, pero seguramente no tantas como en todos los gimnasios de la ciudad. Ahora es la época, todos quieren llegar en línea a la playa, después de un año de sedentarismo.
Es parte de una de las tantas inexplicabilidades que le encuentro a la naturaleza humana: A nadie le importa tanto disfrutar, como parecer que disfruta.
y tenes tanta razon... encima a mi me queda muy cerca. yo lo tomo como paseo semanal.
ResponderEliminarabrazo diego, que tengas buen año
Dieguito, por mis dos gatos te juro que cuando leí la última frase dije: Ufff. Un UF que no es de Unidad Funcional (?), sino de ¡pucha, qué verdad enorme!
ResponderEliminarYo no me llevo bien con la actividad física, o sea que para mí sentir el ruido de los pies sobre el pasto no me genera la idea de placer alguno, pero sí el pasto, el sol, el vientito en la cara como los perros asomados a la ventanilla del auto.
Eso sí. Y eso forma parte de mi rutina. Ir a leer a la plaza, o sentarme en el pasto un ratito. Mi alma y yo.
besote enorme!!
Yo creo que la gente quiere ver el resultado, no disfrutar el proceso. Y capaz creen que ahí el resultado es más rápido, andá a saber que pasa por esas cabezas...
ResponderEliminarEn donde vivo pasa todo lo contrario, como es un barrio cerrado con muchísimos espacios verdes la gente hace todo tipo de deportes y los resultados son notables porque casi todos tienen cuerpazos, además creo que disfrutan haciendo lo que más les gusta. Excepto yo, claro, que en vez de seguir a la manada, me quedo leyendo o escribiendo en la compu. El hedonismo sedentario no me permite moverme, hace mucho calor para los rollers, ni me da para una caminata o bicicletas y nadar en una pileta que no es grande es un embole... Para mis 24 tengo menos energía que mis vecinos de 80 que religiosamente se levantan a las 7 para salir a pasear. :P
ResponderEliminarpfff yo tambien veo esa generalidad en la gente de querer mostrar su disfrute más que disfrutarlo.
ResponderEliminarse acrecentó en la era facebook.